|
Luis
“Peta” Ubiña |
|
POR LUIS INZAURRALDE 17/12/2002 |
|
|
|
Al fútbol hace años
que no voy porque no me gusta escuchar cuando los hinchas insultan a
los mismos jugadores que pocos días antes idolatraron. Lo viví con
mi amigo Gregorio Pérez o con Bengoechea, porque los hinchas se
olvidan rápido de lo que le dieron a su club y les resulta fácil
insultar. Tenía 32 años. Déjeme
hacer memoria... Pasé de Rampla a Nacional tras el Mundial de
Inglaterra en 1966 y se formó un grupo tremendo. Que en 1971 al
equipo lo dirigieron Washington Pulpa Etchamendi y el profesor Carlos
Moreira, y que teníamos un señor equipo. Manga, Cubilla y Artime con
tres mundiales cada uno; yo había jugado dos. Cacho Silveira estuvo
en Independiente y Boca. Formábamos un equipo maduro porque promediábamos
más de 25 años. Los más jóvenes eran Ancheta, Cacho Blanco y
Maneiro. ¡Qué grupo bárbaro! Usted no tiene idea lo que
conseguimos. Nosotros trabajábamos, jugábamos, ganamos muchos
campeonatos (campeones del Mundo en 1971) y nos encargábamos de
arreglar el Parque Central y Los Céspedes (que fue adquirido en
1967). Lo pintábamos y lo manteníamos prolijo. Nosotros fuimos
toda la vida en ómnibus a entrenar al Parque Central y aunque la
recompensa económica fue ínfima no me quejo porque tengo muy buenos
recuerdos de aquellos años. Por ejemplo: por estos días sigo
recibiendo postales de jugadores de otros países de los que fui
rival. Mire esto (muestra un sobre con fotos de cuando jugaba), esto
lo recibí hace unos días de Alemania. Me mandaron cuatro fotos y dos
se las tengo que enviar autografiadas. Son sensaciones
especiales que de alguna forma reconocen todo lo que hicimos en el fútbol.
No me gusta hablar en primera persona, pero estuve en el Mundial de
Inglaterra y en el de México, y jugué tres Eliminatorias. Me cayó mal,
porque creo que no merecía lo que me hicieron. Me dijeron que me
echaban porque tenían que bajar el presupuesto y para el plantel
principal contrataron a 31 futbolistas. Actualmente realizo los últimos
trámites de la jubilación. De todas formas me quedó la satisfacción
de que con Chengue, Lembo, los cancheros y todos los funcionarios sigo
en contacto. Antes era mucho más
difícil; ahora juegan cuatro equipos por el título (incluyo a Plaza,
que me gusta como juega). Antes los campeonatos eran parejos. No, porque en el
Nacional de la década de 1970 había cinco o seis jugadores con tres
mundiales encima, todos trabajábamos ocho horas por día y después
entrenábamos. Por ejemplo, yo era empleado de una fundición que hacía
contrapesos para los ascensores Otis. Después de trabajar nos dedicábamos
al fútbol. Cobrábamos sueldos bajos y escasos premios. Eran otros
tiempos. El fútbol cambió para bien y para mal. Tome nota: fui
presidente de la Mutual y capitán de la selección y de Nacional, y
recién después de muchos años me pude comprar un terrenito y yo
mismo construí una casita. Ahora con los premios de un campeonato los
jugadores se compran autos y casas. |