Publicado en el diario "El Observador" el 27/11/2001

 MARCO VANZINI - SE VA UN IDOLO                                                                           Escribe: Raúl Tavani


Marco "Palillo" Vanzini se fue a Portugal, firmó contrato con el Sporting Braga de dicho país, regresó a Uruguay y sigue entrenando en Nacional con total normalidad hasta el momento de su partida definitiva, la cual se producirá el 5 de julio. 

—¿El asesoramiento de Daniel Fonseca resultó fundamental para que se realizara la transferencia? 

—No hay duda, ya que Daniel (Fonseca) tiene mucho conocimiento en el fútbol europeo. Nos encontramos en Madrid y él estudió el contrato que me ofrecían y me asesoró en todo. Se portó como lo que es conmigo: un señor, y le estoy sumamente agradecido. No tengo dudas que en el nuevo emprendimiento a que está abocado será uno de los mejores, ya que tiene contactos y experiencia en todo lo que concierne al fútbol de Europa; me lo demostró con hechos y actitudes. Luego me dijo que no descuidara los entrenamientos en Nacional hasta el momento de partir definitivamente a Portugal, ya que pretende que cuando llegue a mi nuevo club lo haga en buena forma física y en la pretemporada sea el primero en la fila. 

—¿Cuál fue el trato que recibiste de parte de los dirigentes del Sporting Braga? 

—Excelente, me trataron muy bien. Me llevaron a visitar las instalaciones del club y luego firmé un contrato en condiciones muy favorables para mi. Se ve que es gente muy seria. El 6 de julio me presentaré para comenzar la pretemporada al día siguiente. Braga es una ciudad hermosa, de 300.000 habitantes, es pintoresca y de muchas iglesias. Está ubicada a 60 kilómetros de Vigo, cerca de la frontera con España. Ahora están construyendo un estadio para la Eurocopa del 2004 y ese escenario después quedará para el club. 

—¿Viajaste en el mismo vuelo que llevó a España a Eduardo Ache? 

—Sí, viajamos juntos. Ache se portó muy bien conmigo, me apoyó en todo momento, demostró ser una muy buena persona y le estoy agradecido a él también. El deseo suyo no era que yo me fuera, pero comprendió que una oportunidad como la que se me presentó no la podía dejar pasar y su respaldo me sirvió de mucho. 

—¿Carreño se enteró de tu viaje por Ache? 

—Me dijeron: "en dos horas tenés que viajar"; entonces no tuve tiempo de comunicarle nada a nadie. Lamentablemente, tampoco le pude avisar al técnico, pero por suerte luego el presidente le avisó a los demás dirigentes y a los integrantes del cuerpo técnico de que yo tenía que viajar. 

—¿Puede haber gente en Nacional que quede contenta con tu alejamiento? 

—No creo que eso suceda en el club, pero al menos por lo que he vivido en la calle y que me llegó estos días en Montevideo, los únicos que están contentos que yo deje a Nacional son los hinchas de Peñarol. Esperemos que no tengan razón. 

—¿Por qué siempre te transformaste en los clásicos? 

—Será porque yo siento la camiseta de Nacional de una forma especial y siempre tuve ganas de ganarle a Peñarol y quizás debido a esa motivación he jugado mejor los clásicos que otros partidos. 

—Hace unos días Carreño me dijo: "a Vanzini la camiseta de Nacional no le pesa, le cae a la medida". 

—Me reconforta que el técnico diga eso. La verdad que siempre me sentí cómodo con la camiseta de Nacional. 

—¿Te sorprende que Carreño dijera eso? 

—Es un técnico inteligente y sabe mucho de fútbol. Estuvimos un año y medio juntos y seguramente se dio cuenta de eso que expresó, pero a mí nunca me lo dijo. De todas formas, que dijera que me queda bien puesta la camiseta de Nacional me llena de orgullo y me emociona. 

—¿Te cuesta irte? 

—La verdad que dejar al club del cual uno es hincha es complicado, pero ante la propuesta económica que me hicieron no pude decir que no. Espero volver algún día, ya que Nacional es como mi casa. 

—¿Te vas porque no eras titular en todos los partidos? 

—No, lo que más pesó fue el consejo de Daniel Fonseca, que me dijo que no podía dejar escapar esta oportunidad. Lo otro no influyó para nada, ya que si en algunos partidos no era titular, me tenía fe para entrenar y conseguir la titularidad nuevamente. 

—En los partidos contra Danubio, siempre tuviste algunos problemas con el "Pato" Sosa, ¿por qué? 

—En el medio de la cancha es donde se ganan los partidos y quizás como los dos jugamos a muerte, siempre algún roce hay; pero es flor de muchacho, nos conocemos de cuando yo jugaba en Danubio y está todo bien. 

—¿Que harías si en determinado momento te ofrecen buena plata para regresar a Uruguay, pero para jugar en Peñarol? 

—No, diría que no. Aunque la oferta fuera por diez millones de dólares, en Peñarol no juego. 

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