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Nacido en el año 1944 Víctor Espárrago es uno de los grandes
jugadores de nuestra historia.
Comienza jugando en Danubio y al poco tiempo pasa a Cerro,
siendo dirigido por Don Ondino Viera. Desde 1961 a
1965 es titular de puntero derecho en su primer equipo y juega varios
partidos en la selección uruguaya.
En el año
1966 pide pase para Nacional y debuta el 26 de Marzo contra el club La
Luz en el Parque Rivero. Campeón Uruguayo en 1966 dirigido por
Roberto Scarone, se distingue por ser un jugador polifuncional.
Jugó en los
tres puestos del mediocampo y en los tres de la delantera. Era capaz
de marcar en un partido al mejor jugador rival en forma personal (Adhemir
Da Guía contra Palmeiras, Falcao en la final de la Copa Libertadores,
o a Trevor Francis en la final de la Copa Intercontinental) y al otro
encuentro jugar de delantero.
Con la
celeste jugó 67 partidos convirtiendo 18 goles. Intervino en los
Mundiales de 1966 (Inglaterra) y 1970 (México) donde Uruguay obtuvo
el cuarto puesto. Fue el autor del recordado gol contra Rusia cabeceando
en el último minuto del alargue un centro de Cubilla.
En julio
1973 es transferido al Sevilla de España y en 1975 pasa luego al Real
Club Recreativo Huelva, decano del fútbol Español.
Retorna a
Nacional en 1979. Seis meses después es nuevamente Campeón de la
Copa Libertadores de América y de la Intercontinental en
Tokio.
El 6 de
Agosto de 1980 se clasifica por sexta vez campeón uruguayo luego de
ganarle a Defensor por 1 a 0 en el Parque Central.
En febrero de 1982 se retira de la practica activa.
Defendió
a Nacional en 431 partidos convirtiendo 62 goles.
Campeón Uruguayo seis veces; en los años
1966, 1969, 1970, 1971, 1972 y 1980.
Campeón
de la Copa Libertadores de América dos veces; en los años 1971 y 1980.
Campeón de la Copa Intercontinental dos veces; en los años 1972 y 1980.
Campeón de la Copa Interamericana en 1972
Con Uruguay intervino en los Campeonatos mundiales de 1970, donde conquistó
de cabeza el gol uruguayo mas importante de los últimos 42 años y 1974
jugado en Alemania. Fue "Secretario Técnico" y luego Técnico de
Nacional en 1983 donde Nacional se clasificó Campeón Uruguayo con una
diferencia sobre Peñarol de 16 puntos, la máxima obtenida en toda la
historia
.
Continuó su carrera en España dirigiendo al Deportivo Huelva, Valencia
(dos veces), Sevilla (dos veces), Albacete, Valladolid y por último Zaragoza, desde los últimos meses de 1996 hasta el final
del torneo, en mayo de 1997.
Su nombre
está ligado a los mejores momentos deportivos de Nacional y todos los
que tuvimos la satisfacción de verlo jugar le agradecemos los felices
momento de nuestras vidas que nos permitió disfrutar.
Nacional y Espárrago, Espárrago y Nacional permanecerán
indisolublemente ligados en el corazón del hincha tricolor.
Quien es Espárrago ?
por El Vasco
El botija, mirando el diario, me preguntó: "Quien es Espárrago, papá?".
Miré a los ojos de aquella carita de ocho años y no contesté enseguida.
Mi mente se perdió entre infinitos recuerdos, teñidos con la pátina
emotiva de los años.
Allí estaba el conjunto tricolor (camiseta, medias, zapatos y short) que
mi hermano mayor (el Tono) me había regalado. "El de Artime" decía.
Y allí ya estaba el Víctor, junto al Peta, el Mudo Montero Castillo,
Manga, Cascarilla, el Cacho Blanco, el Chueco Masnik, el Tano Ancheta, y
otros tantos nombres ilustres que llegaban con interferencias, a través
de la voz inolvidable de Heber Pinto (una bar- ba- ri- dad ).
Me permití estar allí, en mi Tomás Gomensoro natal, festejé la
Libertadores del 71, de tan grato recuerdo, y allí aparecía el Víctor,
el de siempre, el de la enorme y franca sonrisa de la tapa de la Revista
de los Deportes.
Siempre presente, siempre figura, siempre tricolor.
Por ahí aparecía también el gol a Rusia con la celeste en Méjico, última
conquista importante a nivel mundial, que tuvo como base a Nacional.
Después los recuerdos se pierden en la brisa de los tiempos. Donde está
Espárrago? "En España, es figura, ché". Y uno se quedaba contento de que
a uno de la familia le fuera bien.
Los recuerdos acuden con más fuerza cuando comienzan a venirse los 80.
Ya veíamos los partidos por TV allá en el Norte, que te pensás.
Y de nuevo el Víctor, sonrisa invicta, prestancia inconfundible, corazón
generoso.
Junto a otros dos históricos, Cacho Blanco y Cascarilla Morales, y otros
nombres que seguirán siendo ídolos; Rodolfo, De la Peña, Luzardo, el
Hugo, Bica.
Fui a Porto Alegre, parecíamos locatarios, vibré en Montevideo con el
golazo de Victorino (otro grande), reí, lloré, gocé, y te ví, como te ví
después en la madrugada de Tokio, levantando la Copa.
Eras vos, Víctor, el de mi infancia, el de mi adolescencia, el de ahora,
el de siempre.
Eras vos.
Lo miré al gurí, traté de controlar el temblor de mi voz, y con ojos
húmedos le contesté con el alma:
"Un prócer"
A mi hermano Tono, a quien agradeceré eternamente haberme hecho hincha
de Nacional.
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