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El alma se asomaba a los labios, quería salir, empujar cada penal.
Los amantes del fútbol de todo el mundo miraban desapasionadamente.
En un pequeño país de América, los corazones se sentían sujetos a
las figuras de esos jugadores. En las manos de Seré, inmenso, estaba
el destino. En los pies de cada uno de los que ejecutarían los
penales estaba el destino. Nos prendía a ellos una imagen que
llegaba a la pantalla desde el otro lado del planeta. Hasta aquellos
uruguayos gigantes, solos en el más remoto rincón del mundo, tenía
que llegar nuestro grito. Y llegó. Fue creciendo en sus corazones,
fue afirmando sus músculos. Y llegó. Y corrió por todo el país y se
levantó hasta Tokio. Después del penal número veinte se sintió por
el aire de Uruguay primero, de América después, y por último saltó
el océano:
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NACIONAL NACIONAL
NACIONAL NOMÁS
PA' TODO EL MUNDO
CAMPEÓN CAMPEÓN
CAMPEÓN DEL MUNDO |
Antecedentes
Nacional se había clasificado Campeón de América en 1988 jugando la
final contra
Newell´s Old Boys
de Rosario el 26 de
octubre. El campeón de Europa era el equipo holandes PSV Eindhoven
con un potencial deportivo y económico impresionante. Era
prácticamente una selección mundial con jugadores como Romario y
Koeman, los mejores en sus puestos del mundo.
El Partido
Apenas iniciado el partido Nacional se pone en ventaja.
Vargas forzó un corner que tiró William Castro, perfecto, bombeado y
pasado, Van Breukelen (golero del PSV), lanzó un puñetazo, pifió y
la pelota siguió. Por atrás entraba Ostolaza y con un frentazo
violento dejó asombrados a los 62.000 japoneses. Uno a cero a los
siete minutos.
A los diez, Koeman quiso entregarla atrás a Van Breukelen y De Lima
se la robó. El nueve se fue totalmente solo y, cuando intentó eludir
al arquero, este le enganchó el pie derecho. Penal claro. El juez
Jesús Díaz dijo que no hubo falta. Pudo ser el 2-0 definitivo.
Primer tiempo claro a favor de Nacional, mejor plantado y más
peligroso.
Mejoró el PSV en el segundo tiempo logró empatar el partido gracias
a un cabezazo de Romario. Se fueron los noventa minutos y se juegan
los 30 minutos de alargue. Faltando 10 minutos para terminar, el
canadiense Ellerman se cayó aparatosamente en el área, el juez Jesús
Díaz cobró penal, Koeman lo convirtió y parecía que el triunfo era
del PSV.
Nacional peleó en los minutos que quedaban cada pelota, atacó con el
espíritu de los que se tienen fe. El reloj marcaba 45 minutos cuando
el juez cobra corner a favor de Nacional. La última chance. Todos
arriba, con los tres grandes al segundo palo (Revelez, Ostolaza y De
León). Vino el centro pasado de Yubert Lemos y nuevamente el Vasco
Ostolaza de cabeza empató el partido.
Dos a dos, empatamos, increíble. Nuevamente Nacional da vuelta un
resultado con el impulso de su historia y la fe de sus jugadores.
Luego
vinieron los penales para definir el ganador. En Uruguay eran las 4
y media de la madrugada y nadie dormía. La emoción, los nervios, la
tensión luego de 120 minutos de juego y ahora los penales ponían a
prueba la salud de los bolsos del mundo.
Los penales
Al finalizar empatado 2 a 2 con el gol de Ostolaza en la
hora de cabeza, la Copa se definía por penales. Jorge Seré en el
arco de Nacional y Hans Van Breukelen en el de PSV Eindhoven. Se
tiraron veinte penales, comenzando la serie los holandeses.
Por Nacional convirtieron Lemos, Castro, De León, De Lima, Revelez,
Ostolaza. El último y definitivo fue ejecutado por Tony Gómez. El
golero le atajó el que tiró Daniel Carreño, pegó en el palo el
tirado por Pintos Saldanha y fue afuera el del "Indio" Morán.
Pero el héroe de esa noche fue el golero tricolor Jorge Seré. Los
que lo vieron en directo, cerca de las cuatro de la madrugada, no
podrán olvidar sus sensacionales atajadas, sus vuelos espectaculares
comparables a los de "Superman". Y así le quedó para siempre,
asociado ese apodo.

Tony Gómez quedó con el corazón de medio pueblo uruguayo en sus
pies. Le pegó tranquilo, suave y a la izquierda del arco; Van
Breukelen no llegó y una explosión de llanto y júbilo se esparció
por el Estadio Nacional de Tokio. Por tercera vez Nacional es
Campeón del Mundo, orgullo del fútbol uruguayo por su corrección
ejemplar dentro y fuera de la cancha.
Secuencia de los penales
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1° |
Koeman gol |
Lemos gol |
1 - 1 |
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2° |
Kieft atajado |
Carreño atajado |
1 - 1 |
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3° |
Valckx gol |
Morán desviado |
1 - 2 |
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4° |
Romario gol |
Castro gol |
2 - 3 |
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5° |
Lerby atajado |
De León gol |
3 - 3 |
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6° |
Ellerman gol |
De Lima gol |
4 - 4 |
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7° |
Koot gol |
Revelez gol |
5 - 5 |
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8° |
Gerets atajado |
Pinto Saldanha pegó en el palo
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5 - 5 |
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9° |
Gihaus gol |
Ostolazza gol |
6 - 6 |
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|0| |
Van Aerle atajado |
Tony Gómez gol |
6 - 7 |
Nacional 2 (7) - PSV Eindhoven 2 (6)
11 de diciembre de 1988
Cancha: Estadio Olímpico de Tokio - Japón
Juez Jesús Díaz
Nacional: Jorge Seré, Tony
Gómez, Hugo De León, Daniel F. Reveléz y José L. Pintos Saldaña;
Santiago Ostolaza, Yubert Lemos y Jorge Cardaccio (Carreño); Ernesto
Vargas (Morán), Juan C. De Lima y William Castro.
PSV Eindhoven: Bren Kelev,
Gerets, Koot, Koeman Y Heyntze (Valckx); Lerby, Van Haerle y Van dem
Burg (Gilhaus); Romario, Kieft y Elleman.
Goles: 7' Ostolaza, Romario,
Koeman de penal y 90 Ostolaza.
Penales:
Para Nacional marcaron Yubert Lemos, William Castro, Hugo De León,
Juan C. De Lima, Daniel F. Reveléz, Santiago Ostolaza y Tony Gómez.
Bren Kelev le detuvo el penal a Carreño. Morán desvió su remate y el
tiro de José L. Pintos Saldaña dió en el poste.
Marcaron para el P.S.V. Eindhoven: Koeman, Gilhaus, Romario, Elleman,
Valckx y Koot.
Jorge Seré detuvo 4 penales:; los tirados por Kieft, Lerby, Gerets y
Van Haerle.
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