Publicado en la Revista Decano en Julio de 1993 
Víctor Espárrago

 "Que hay que seguir confiando en la gente de Nacional y sobre todas las cosas hay que apoyar a la institución porque nosotros pasamos y la parcialidad es la que perdura y entonces con ese apoyo se pueden lograr cosas importantes a pesar de las dificultades económicas".

 

  Víctor Espárrago, casado, 7 hermanos, nacido el 6 de octubre de 1944, el hombre de las grandes hazañas, el que se jugó siempre , al que recurrió todo técnico para anular al mejor valor enemigo, arma de triunfo celeste en México, el que las peleó y las corrió todas, múltiple en su trabajo defensivo y ofensivo.
   Campeón Uruguayo, Bi-campeón del Mundo, capitán, técnico, secretario técnico, fue todo en Nacional. Unanimidad de opiniones, Restuccia, Iocco, Sienra todos los adoran. Un símbolo, que les ganó a todos por su coraje, temple y esfuerzo. Nunca se podrá valorar en toda su dimensión. Un ejemplo para las actuales y futuras generaciones.   

¿Cómo te iniciaste en el fútbol?
   Jugaba en la calle, donde yo vivía, en el barrio Peñarol y Sayago. Había muchos campos y nos juntábamos ahí a jugar al fútbol que era lo que hacían todos los chicos por el año 55 o 56, yo tenía unos 12 años aproximadamente.
   Trabajaba en un almacén de un gallego que era muy hincha de Nacional que me llevó a la cancha de Marne y Propios en su coche, era un Ford A.  Me acuerdo que dirigía Romero y no gusté. Era mucha gente y para quedar había que sobresalir mucho y en media hora es muy difícil.
   Después en el 59 me fui al Parque Forno a probarme en Danubio, jugué algunos partidos en quinta y cuando terminó el campeonato no fui más porque me quedaba muy lejos. Tenía que ir de Peñarol al Forno y me llevaba mucho tiempo.
Dejé Danubio y Gisleno Medina tenía un cuadro que se llamaba Chacarita que jugaba atrás de los trenes en Peñarol. Un día hizo un partido amistoso con Cerro y la gente de Cerro me llevó a tercera en el 60 y ya en el 61 me llevaron al primero en algunos partidos.

   ¿De qué jugabas?
   De puntero derecho. En Cerro jugué del 61 al 65 hasta que pasé a Nacional.

   ¿Te dirigía Ondino Viera?
   El último año si y ahí fue cuando apareció lo de puntero ventilador.
   Yo jugaba de puntero derecho volanteaba y Ondino me pasó a la izquierda y quedé jugando de ese lado como “puntero mentiroso”, que en aquella época se le llamó puntero ventilador en la medida que si uno no tenía la pelota me cerraba y si la tenía me abría. La verdad que Ondino Viera fue uno de los mejores técnicos que tuve.

   ¿Cuál es tu opinión sobre Ondino Viera?
   Para mi fue un hombre muy adelantado, como planificaba los partidos. El rival terminaba jugando como nosotros queríamos aunque la gente de eso no se daba cuenta.
   En el mundial de Inglaterra, planificó el partido contra los ingleses maravillosamente. Los entrenamientos anteriores y el partido eran una misma película.

   A Nacional ¿cómo pasaste?
   En el año 66 estaba Pons Etcheverry. Quería hacer una nuevo equipo y compraron jugadores de los cuadros chicos como Virgili, Techera, Montero Castillo, Ubiña. Los últimos que llegamos fuimos Mujica y yo.
   En el 66 Nacional salió campeón uruguayo cuando Racing le ganó los 2 partidos a Peñarol, pero el gran equipo se empezó a formar en el 69.

   ¿Ahí llegó Zezé Moreira?
   Si. Llegó en el 69. En el 66 estaba Scarone, estuvo Moreira y alguien más que no recuerdo en este momento.

   ¿Vas te ganaste la hinchada, ¿porqué eras muy criticado en aquellos tiempos?
   Lo que pasó era que Nacional hacía 4 años que no le ganaba a Peñarol y en una tarde de lluvia yo erro un gol imposible tras gran jugada de Urruzmendi y a partir de ahí cuando nombraban mi nombre por los parlantes me insultaban  de todos lados. Jugaba de media punta y no le hacía un gol a nadie hasta que el día de mi cumpleaños le hice 2 goles a Rampla. Esa época para mi fue muy dura.
   Cuando vino Etchamendy “el Pulpa” me dijo: “con ese apellido no puede jugar al fútbol”. Lo único que le pedí es que me ponga todo el partido o que no me ponga, así podía demostrar a la gente que servía.
   El me dijo que no hiciera problema pero en un partido contra Boca faltaban 15 minutos y perdíamos 3 – 0 y me puso. Pensé que iba a ser igual que siempre pero la verdad que anduve bien y empatamos 3 – 3 y ahí empezó a contar conmigo.
   La gente me respetó un poco más porque fui al mundial del 70, le hice el gol a Rusia y después hice el gol en la final de la Libertadores.

   ¿A vos te apoyó Restuccia?
   Había que estar en mi situación, porque la mitad menos uno obviamente no me quería pero gran parte de la mitad más uno tampoco me quería, entonces tenía casi todo el país en contra.
   Las criticas se hacían sentir y Miguel me apoyó siempre. Yo me quise ir porque estaba muy mal, habíamos perdido y cuando entró Restuccia al vestuario le dije que me quería ir. Me contestó que m iba a quedar hasta que triunfara. Me dio una inyección de ánimo y seguí trabajando pero ya con buenos resultados jugando en el equipo de los fenómenos.

   ¿Cómo era el equipo de los fenómenos?
  Uno de los mejores equipos de los últimos tiempos. Habían figuras importantes porque  en el banco estaba Prieto, Bareño, Mamelli, Santos, Brunel, Blanco que recién empezaba.
   Nosotros sabíamos que si no nos hacían goles ganábamos porque Artime siempre hacía un gol.

   ¿Qué fue Manga y Artime para los demás jugadores?
   Manga tuvo una época difícil donde el primer año casi se va, pero cuando recuperó la confianza fue un fenómeno. Artime era un hombre que era “un cheque al portador” con un temperamento impresionante y una gran persona. Le trasmitía a la gente joven del equipo todo, siempre había un gol por partido. Artime y Cubilla eran los que ponían la cuota de experiencia que se necesitaba junto con Manga.
   Artime siempre se sintió bien en Nacional; en un reportaje en “El Gráfico” dijo que donde se sintió más cómodo fue en Nacional y hay que tener en cuenta que estuvo en River, Independiente, Palmeiras y a pesar de los problemas económicos siempre recuerda a Nacional.
   Pero siempre jugamos con problemas para cobrar los sueldos, había que esperar las giras para cobrar algún peso de lo adeudado.
   Nosotros sabíamos que si la máquina se paraba no generaba dinero y entonces no cobrábamos. Manga decía “salimos campeones de gracia” aunque él cobraba puntualmente y hasta adelantado.
   Eso también nos unió mucho con gente importante como Luis Artime que nos aconsejaba. Eso unía más al grupo al punto tal que cuando podemos nos juntamos todos a comer y hasta Artime viene de Buenos Aires cuando puede.

   ¿Hasta cuándo estuviste en Nacional?
   Hasta el 73 donde me fui al Sevilla y encontré varias diferencias. Físicamente son más rápidos, pero mentalmente somos mejores nosotros. Allá juegan más rápido y por eso las caídas de los jugadores son más espectaculares, por eso parece que en Europa se jugara más fuerte pero no es así. La mayor velocidad se debe a que ellos tienen buenos campos y nosotros no. Acá primero tenés que ver donde va a picar la pelota y después pasarla, en Europa no. Si vos ves cuando va un equipo uruguayo a Europa no desentona porque tocan mejor y mentalmente son más rápidos.
   A los uruguayos nos gusta andar con la pelota y por eso el primer año me costó bastante. No ascendimos pero anduvimos ahí, el segundo año la cosa anduvo bien y subimos.
   En el 75 quedé libre, me iba a volver pero me llamó el Huelva que es el Decano del fútbol español y en el 77 subimos por primera vez en la historia. En el Huelva jugaba de 5 y en el Sevilla lo hacía de 10. En Huelva me quedé hasta el 79 cuando volví a Nacional.

     Volviste, pero no podías jugar.
Lo que pasa es que en España el año deportivo va de septiembre a junio y como llegué en julio no pude pedir pase hasta diciembre.

  
Estuve entrenando en Nacional que tenía a Delacha de técnico, pero lo hacía individualmente. Tenía de vecino a Dante Iocco, me pasaba a buscar para ir a ver los partidos de Nacional.
  
Yo tenía caso arreglado con Nacional y Restuccia pero surgió aquel problema de Miguel y quedó todo en la nada. En Nacional había elecciones y me propusieron para dirigir pero yo decía que tenía para 2 o 3 años más de fútbol.      Las elecciones las ganó Dante y empezó una nueva etapa donde se contrató a Mujica y Gesto. Mujica agarra interinamente y la idea era que si le iba bien se quedaba y si le iba mal pasaba a tercera para no quemarlo porque recién empezaba.

   ¿Mujica implantó un sistema nuevo?
  
Mujica, Blanco, Morales y yo habíamos estado en Europa y teníamos una idea de cómo nos íbamos a parar en la cancha. Con ese sistema se eliminó a Peñarol aunque yo  no jugué porque no podía pero igual estuve concentrado y ayudando a Mujica a explicarle a los muchachos el sistema y ahí la cosa empezó a marchar.
    La gente aceptó el sistema pero los jugadores jóvenes lo aceptaron a regañadientes. Los veteranos veníamos a inculcar algo para el bien de todos.       Hubo celos de  los más jóvenes que mandaban en el plantel y cuando llegamos nosotros se sentían un poco desplazados. Yo tenía una gran amistad con Mujica y andaba mucho con él entonces hubo algún problemita pero nada más que eso. Me pusieron a mi de capitán y ahí también hubo algún celo pero es lógico que un jugador joven se moleste porque viene uno de afuera y pasa a ser el capitán, eso fue lo que pasó.
   La intención nuestra fue la de crear un Nacional competitivo a nivel internacional y ellos eso no lo entendieron así.

   ¿Cómo te recibió la hinchada en esta segunda época?
   Bien, muy bien. No tuvo nada que ver con la primera época. Te quiero aclarar que los problemas en el plantel del 80 eran lógicos porque una persona de 32 o 33 años no tiene la misma visión de la vida que una persona de 20 o 23 años. Se piensa de diferente manera y eso es lo que pasó.

   Lo del 80 fue una revolución, ¿porqué no se pudo mantener?
   No es que no se pudo mantener. Nacional en el 80 estaba necesitado de triunfos, tenía hambre de gloria porque Nacional hacia años que no ganaba nada grande y entonces se tomaron las cosas de otra manera. No es que nosotros sorprendimos y después nos tomaron los puntos. Teníamos claro lo que había que hacer dentro de la cancha pero como era la primera vez que se hacía era difícil hacerlo a la perfección. Se dijeron muchas cosas que no eran ciertas. Ese año el primer partido perdimos 3 –0  con Bella Vista y después anduvimos muy bien basta ser campeones de América.

    ¿Qué fue para vos la hinchada en el Beira Río?
   Fue una verdadera sorpresa y creo que es un hecho histórico que un equipo lleve 20.000 personas a otro país. Fue una agradable sorpresa porque nosotros jugamos como si no fuéramos visitantes. Nosotros salimos al campo y tiraban cohetes y serpentinas Además ese día Nacional mandó en la cancha y si no ganó fue porque no nos cobraron un claro penal a Washington Gonzáles. Pesábamos que iba a ir gente pero no tanto.

   ¿Cuándo te retiraste?
   Me retiré en febrero del 82, estuve unos meses sin hacer nada hasta que se creó la secretaría técnica ya cuando el Dr. Rodolfo Sienra era presidente de Nacional.
 

   ¿Qué pensás de la secretaría técnica?
   La secretaría técnica sirve, lo que pasa que la estructura del fútbol Uruguay no da para tanto, pero creo que a nosotros nos dio resultado. La secretaria técnica consiste en un hombre que se encarga del aspecto deportivo de la institución con todos los poderes que puede tener, es el asesor deportivo del presidente pero para eso tiene que haber una gran dedicación de esa persona. Tiene que coordinar todos las divisiones menores y solucionar todos los problemas con respecto a concentraciones, hoteles, etc.
   Es el nexo entre el técnico y el presidente pero para eso tiene que tener amplios poderes y contar con el total apoyo del presidente, el secretario técnico tiene que ser un hombre de su confianza.
   Ese año las divisiones menores fueron muy buenas. Estaba Cacho Blanco en quinta, Brunel en cuarta y Maneiro en tercera, también estaba Masnik y Mujica en primera y el secretario técnico.
   Lo que es imprescindible es que el cuerpo técnico de divisiones menores sea estable y no esté supeditado al cuerpo técnico de primera división porque en la medida que los resultados del primer equipo sean negativos el técnico se va y no puede ser que también se vaya el cuerpo técnico de las divisiones menores que necesita un trabajo más largo.

   ¿Cómo empezaste como entrenador?
   Yo quería ser secretario técnico porque m gustaba y además conocía muy bien esa función de España. Siempre tuve la idea de ser entrenador pero no tan rápidamente.
   Antes de irme a España estuve 4 o 5 meses dirigiendo el primer equipo de Nacional. Antes estaba Basilico como técnico y tomó mal que  yo asumiera la secretaría técnica porque creía que le venía a sacar el puesto de técnico, cosa que no era así. Cuando yo asumí como entrenador fue recién cuando él se fue aunque en aquel momento se dijo que yo estaba para que cuando él anduviera mal yo quedara como entrenador. Asumí cuando renunció y cuando terminó el año se buscó un entrenador. Si yo hubiese querido sacarle el puesto me hubiese quedado el año siguiente y no fue así. Volví a la secretaría técnica.

   ¿Después te fuiste al Huelva?
   Nosotros volvimos de una gira de México porque no nos pagaron lo que correspondía y en ese interin me llaman del Huelva. Hablo con “Cucho” y me dice: “Yo como presidente de Nacional no lo puedo dejar ir pero como amigo no le puedo negar esa oportunidad”.
   Me preguntó quién podría sustituirme y le recomendé a Maneiro que estaba en tercera.
   Me fui con dolor y a hacer una patriada, porque dejaba un club con gran historia como Nacional para ir a un club que si bien es el decano del fútbol español estaba en segunda división.
   Me jugué porque quería ir a dirigir a Europa y era un riesgo grande. Me fue bien en los 2 años que estuve en el Huelva, pero creo que debo destacar la actitud de Rodolfo Sienra que fue un caballero.

  En base a tu experiencia europea, ¿cómo se deberían organizar las divisiones menores?.
   En divisiones menores en primera instancia hay que trabajar con el chico de 12 o 13 años como se humano es lo más importante. Hay que educarlo como persona en todos los aspectos, disciplina, empezar a hacer la tarea específica de fútbol, porque las divisiones menores no es tirar una pelota para que se diviertan un rato.
   Hay que educarlos para que el futbolista cuando llegue a primera división llegué sin vicios, sabiendo que tiene que respetar a los compañeros  y explicarle una cantidad de factores que a esa edad el chico está ávido de aprender y por eso es que dijo que los profesionales deben de ser los mejores.
   Después entra la parte especifica de enseñar fundamentos. No para aquí solo que los jugadores llegan al primero sin saber los fundamentos, en España me ha pasado que los jugadores llegan al primero y no saben pegarle con la izquierda, entonces eso hay que trabajarlo en divisiones menores.
   El entrenador de divisiones menores debe estar 4 o 5 horas para trabajar, lo que no se puede es tener entrenadores que no estén full-time para esta labor. Para que este full-time hay que pagarle bien y tiene que ser la persona idónea para este trabajo. Tiene que hacer docencia, que haya sido futbolista, con una personalidad definida y que sea una persona disciplinada, carismática y que tenga la virtud de llegarle al chico. Obviamente tiene que ser estable en su trabajo porque cuando vos trabajas a alguien de 12 años los frutos los vas a ver a los 17 o 18 años, son varios años de trabajo. Es difícil de esperar porque en Uruguay se venden los jugadores de 18 años.
   Vos estás trabajando con alguien de tercera que a mitad de año sube a primera y entonces el trabajo que vos estabas haciendo quedó por la mitad y no sirvió para nada. Después en primera división no se puede trabajar porque no hay tiempo por la imperiosa necesidad económica de los equipos.
   No te creas que en España es diferente, en divisiones menores también dirigen por ser ex jugadores del club o por amigo del técnico de primera. El back izquierdo de la selección española actual que es del Valencia y cuando llegó a primera no le pegaba con la zurda, aprendió a medida que tenía tiempo en las prácticas de primera división. El otro día cuando jugaron Albacete y Valencia este jugador me vino  a agradecer por lo que le había enseñado cuando estaba en el Valencia.

   ¿Por qué cada vez aparecen menos jugadores?
   Es evidente que el fútbol ha cambiado mucho con el correr del tiempo. Antes cuando íbamos al fútbol, íbamos a ver la reserva y el primero. La reserva empezaba 13:30 el estadio ya tenía mucha gente porque en la reserva jugaban grandes jugadores que después la parcialidad los pedía para el primero.
   Ahora se ha mejorado mucho el aspecto físico a los jugadores se los aprovecha al máximo en ese sentido y por supuesto que con eso el fútbol se hace más luchado.
   Hoy en día los grandes futbolistas van para Europa, antes había grandes futbolistas en Europa pero nosotros teníamos fenómenos y en la Argentina igual.
   No cabe duda que a medida que va pasando el tiempo no van saliendo tantos futbolistas de gran nivel aunque igual salen. Lo que pasa que cada buen futbolista que aparece se va con 20 años y no lo podemos ver. Antes lo podíamos ver y podíamos mantenerlo y agregarle a jugadores de Argentina como Artime o Sanfilipo por ejemplo. Ahora no podemos mantener a los buenos jugadores de acá y menos traer futbolistas extranjeros de nombre. Nosotros no hemos tenido la oportunidad de disfrutar a jugadores como Fonseca, Sosa o Francéscoli, sus mejores momentos futbolísticos han sido en el exterior.
   Antes un equipo era el mismo 5 o 6 años y ahora no sabes ni quien jugaba el año pasado. Yo hacía 2 años que no venía a Uruguay y la verdad que la mitad de los futbolistas de primera división no sé ni quienes son. Nosotros en proporción a Brasil y Argentina exportamos mucho más que ellos, además nosotros antes vendíamos defensas y hoy vendemos delanteros lo que es una cosa curiosa.

   En España el fútbol se maneja como empresa, ¿es aplicable en Uruguay?
  En España había un defasaje tremendo , la gente que se metía en  fútbol hacía malas administraciones y la situación era crítica. Ahora con las sociedades anónimas ya se mide lo que se gasta y hay más seriedad en las cosas.
   Tengo mis dudas que en Uruguay esto funcione. Además creo que es difícil que los socios de los clubes acepten esto tan simplemente.
   En España la sociedad funciona. Estuve 4 años en Valencia y la gente que se hizo cargo del club, lo agarró con U$ 2.500.000 de pasivo, 7000 socios y en segunda división. Cuando me fui después de 4 años el club tenía 33.000 socios y no tiene más porque en la cancha entran 42.000 personas, saneó la deuda, tiene un equipo competitivo que entra en la UEFA todos los años. Esto lo logró porque la gente que agarró el club es capaz y no han puesto un peso.
   Lo único que hicieron fue administrar bien y hoy están saneados, tiene un superavit de 120.000.000 de pesetas por año pero eso no quiere decir que en todos los equipos sea igual.
   En España hicieron sociedades anónimas los equipos que en los últimos 5 años tenían déficit. El Valencia entró porque llevó 4 años de superávit y le faltaba un solo año. Los únicos equipos que no son sociedades son el Barcelona, Real Madrid, Atlético Bilao y el Osasuna.
   Evidentemente son mercados diferentes, en España hay mucha más afluencia de público, otro mercado publicitario y además hay 1 o 2 equipos por ciudad mientras que en Montevideo hay 50 equipos. Fíjate que en España el Real de Madrid, Barcelona, Valencia y otros equipos no quieren más socios.

   ¿Cómo se hace para combatir a los contratistas?
   Lo que pasa que en Uruguay el tema es atípico porque los equipos chicos viven porque existe Paco Casal. En España los contratistas son muy importantes, son los que mueven el fútbol pero no son los dueños del fútbol. La diferencia está en que en España el contratista solamente le consigue y le vende jugadores a los clubes mientras que en Uruguay ya se es dueño de un club.
   En España está asumido que para conseguir algo hay que hablar con los contratistas.

   ¿Qué es para vos tener tu foto en la sede?
   Aunque parezca mentira recién el otro día la vi porque casi nunca voy por arriba donde está la foto y la verdad que me emocionó mucho porque no me imaginaba que la foto iba a estar ahí al lado de grandes jugadores como Atilio, Artime, Ubiña, Victorino y otros grandes que hicieron historia en Nacional.

   ¿Pensás volver al Uruguay?
    Si, yo soy un enamorado del Uruguay y siempre pienso en volver aunque de momento tengo contrato en España lo debo cumplir.

   ¿Muchos soñamos con verte dirigir Nacional?
   Creo que no falta mucho tiempo para que yo regrese al Uruguay y si tengo la motivación y la ilusión de dirigir y si las autoridades que estén en ese momento desea que yo dirija  lo haré con mucho gusto.

   ¿Cómo te trata la gente del Nacional cuando volvés a Uruguay?
   Muy bien aunque las generaciones más jóvenes no me conocen mucho pero sinceramente siempre me han tratado bien en Nacional en todo momento.


Un mensaje a la hinchada.

 
 
Que hay que seguir confiando en la gente de Nacional y sobre todas las cosas hay que apoyar a la institución, porque nosotros pasamos y la parcialidad es la que perdura y entonces con ese apoyo se pueden lograr cosas importantes a pesar de las dificultades económicas.